En mis manos tengo la última producción de los alemanes EdGuy y, simplemente, no hace más que confirmarme la evolución impresionante del ya genio Tobias Sammet. Tras la aparición de las entregas de Avantasia quedaba claro que la evolución de EdGuy iba a ir por esos lares mirando cada vez más a la época dorada del metal alemán, sin lugar a dudas EdGuy se están convirtiendo en los nuevos Helloween de la época del Keeper.
El tema que abre este disco es una interesante fusión de las canciones más metaleras de los Judas Priest con los esquemas básicos del metal alemán más vanagloriado lo cual, unido a un inicio cargado de rabia y poderío vocal por parte del líder de EdGuy hacen de este tema de apertura ser tan impactante como los grandes temas que abrían los viejos discos de Iron Maiden, es como una poderosa inyección de la esencia
del metal en pocos minutos.
Sorprendentemente tras un tema tan directo, EdGuy nos planta el tema largo del disco a continuación, sin lugar a dudas seguridad en sí mismos
no les falta porque colocar un tema largo tan pronto está al alcance de muy pocos y podría parecer pesado, pero nos encontramos ante un tema
dirigido para el directo, una canción a medio tiempo al estilo de los grandes himnos que se crean para ser coreados en directo. Presenta alguna carencia a mitad del tema, pero en general brilla a algo nivel, sobre todo ese final tan Iron Maiden que te deja ese electrizante
sabor de boca que siempre te deja satisfecho.
Durante el disco EdGuy muestran que tienen una personalidad propia muy fuerte, aunque es bastante evidente que las similitudes con Helloween
se acentúan, tanto la estética de la banda, las fotos (sobre todo la del single) parecen guiños constantes a lo que fue la gran época musical
en Europa, además de que su música es la más influenciada por las viejas tendencias, temas como We don't need a hero, Lavatory Love Machines, Rise of Morning Glory (tema que podría encajar perfectamente en cualquiera de los Keeper)
o el single King Of Fools están cargados de la esencia de finales de los ochenta e inicios de los noventa que tanto triunfó en tierras
europeas.
Lo que podrías tomarse como punto negativo de este estupendo álbum es un posible abuso de canciones lentas, digo posible porque son de una
calidad exquisitas y no se hacen pesadas, más bien todo lo contrario, pero existe una vieja tradición que dicta una balada por disco, pero
EdGuy nos deleitan con un Forever muy basado en la voz y por la parte final nos muestran otro retazo (para muchos ya sería excesivo) llamado
The Spirit will remains con una buena orquestación de fondo, perfecta para dar un respiro durante una descarga en directo
Sin lugar a dudas lo mejor de este disco es que no baja la calidad a medida que transcurre la escucha, mantiene una línea constante dentro
del altísimo nivel con el que inicia el álbum, realmente EdGuy han logrado volver a sacar un grandioso álbum, algo que desde el "Vain Glory
Opera" no lograban, realmente el proyecto Avantasia sirvió para que Tobias Sammet creciera como músico y, sobre todo, lograra encontrar el
rumbo a seguir para lograr que sus EdGuy lleguen a ocupar el puesto que Blind Guardian están empezando a dejar, ésta es la carta de
presentación de EdGuy para ser las cabezas visibles del metal europeo, a ver quien les discute tras este Hellfire Club