Después de lo visto en el álbum de debut de Pride of Lions, parece que los grandes veteranos del AOR están retando con más fuerza que nunca a las nuevas generaciones a la hora de entrar en el estudio.
Sin que Billy Greer (Kansas, Streets) y Mike Slamer (Streets, Steelhouse Lane) tenga el “background” de Jim Peterik, lo cierto es que ambos son dos músicos más que respetados dentro del rock melódico, y por lo visto en este segundo álbum de Seventh Key, muy superior al primero, ambos se encuentran en uno de los momentos más dulces de su carrera.
Para empezar, The Raging Fire cuenta con la colaboración en los coros de todo un Terry Brock (Stangeways), lo cual ya nos puede dar una idea de la fuerza y la importancia que tienen las melodías vocales a lo largo de todo el disco. Dando por hecho que la mayoría de composiciones son excelentes –si no hubiesen incluido esa final Winds of war tampoco hubiese pasado nada-, The Raging Fire es un disco que engancha por su impecable ejecución, una brillante producción, hecha por el propio Mike Slammer, y un agradable deje clásico que en algunos momentos nos hace pensar como sonarían unos buenos Foreigner en el 2004.
Momentos destacados hay muchos, además de una gran variedad, algo por otra parte normal en músicos de esta índole, pero sin duda alguna no podemos dejar pasar por alto la inicial The sun will rise, esa contagiosa Run, ¡vaya coros! o el medio tiempo de turno como An ocean away, que dan forma a un disco excelente se mire por donde se mire.